Un aislamiento bien instalado puede durar entre 30 y 50 años, pero conservar su rendimiento requiere un mínimo mantenimiento. Pequeñas revisiones periódicas evitan que fugas y deterioros reduzcan su eficacia con el tiempo.
Por Qué el Aislamiento Pierde Rendimiento
- Sellados y burletes que se degradan
- Filtraciones de agua que mojan el material
- Asentamiento de aislantes a granel
- Fisuras en el acabado del SATE
- Roturas por reformas o instalaciones posteriores
Revisiones Recomendadas
Ventanas y Sellados (anual)
Comprueba burletes, silicona y juntas. Un sellado en mal estado deja pasar aire y humedad.
Fachada SATE (cada 2-3 años)
Inspecciona el revestimiento en busca de fisuras, desconchones o zonas con moho. Repararlas a tiempo evita que el agua llegue al aislante.
Cubierta (anual)
Revisa tejas, canalones y láminas impermeables. La entrada de agua es el peor enemigo del aislamiento de cubierta.
Señales de Alarma
- Reaparición de manchas de humedad o moho
- Aumento inesperado de la factura energética
- Corrientes de aire donde antes no las había
- Zonas frías al tacto en paredes o techos
Buenas Prácticas
- No perfores el SATE sin sellar después
- Avisa al instalador antes de colocar toldos o aparatos en la fachada
- Mantén una ventilación adecuada para evitar condensaciones internas
- Guarda la documentación de los materiales instalados
Conclusión
Un aislamiento bien mantenido conserva su rendimiento durante décadas y protege tu inversión. En Aislamiento Zaragoza ofrecemos revisiones y mantenimiento para que tu envolvente siga rindiendo al máximo año tras año.



